Toda sangre es roja

A la luz de los recientes hechos y los desafíos del racismo pernicioso en mi país y el mundo, deseo compartir algunas reflexiones que han venido a mi memoria.

Es algo que escuché de mi madre cuando yo era niña.  Hoy, si estuviera viva, mi madre cumpliría 92 años y un recuerdo que se me viene a la memoria se relaciona con las palabras “toda sangre es roja.”

Cuando hoy en todo el mundo escuchamos la llamada resonante por la justicia para todos, es un momento personal también de contemplación y reflexión:  “¿Cuáles son mis prejuicios, de qué forma aprovecho de privilegios de los cuales otros no tienen, me siento mejor que otros?”  Estas y muchas otras preguntas siempre pasan por mi mente y me esfuerzo por detenerme a reflexionar sobre ellas.



Mi madre fue definitivamente el principal modelo a seguir en lo que soy hoy.  Ella se dedicó por completo a mi educación, tanto física como emocional y espiritual.

Como toda persona, mi madre no era perfecta, pero desde mi experiencia nunca escuché de ella una palabra negativa o irrespetuosa sobre persona alguna.

Durante mi niñez y adolescencia fue mi madre quien siempre se esforzó por convivir con personas de diferentes razas, religiones, edades, clases y etnias. En casa o fuera, tuve el privilegio de compartir la mesa, el juego, y amistades con personas muy distintas a nosotros. Estaré eternamente agradecida por la visión de unicidad de la raza humana que fue parte íntegra de ella, una visión en palabras y en vida que compartió con sus hijos y con todos los que conoció.



Recuerdo una experiencia muy particular que quisiera compartir, relacionada con la armonía racial.

Podría haber tenido doce o trece años cuando mi madre fue invitada a hablar en una congregación cristiana en mi ciudad. Recuerdo haber entrado a la iglesia con sus bancos repletos y mirar a un mar de caras iluminadas ¡demás está decir que no eran principalmente caras blancas como la mía!  Lo puedo ver como si fuera ayer, mi madre parada en el púlpito dirigiéndose a la congregación sobre el tema que proporcionó en el mismo momento el pastor: Toda Sangre es Roja.

Recuerdo que mi madre más tarde me dijo que se había sentido sorprendida al ver que había un tema preparado para su presentación, pensando que el tema era libre.  También recuerdo que ella no vaciló ni un instante en dirigirse a la congregación ya que ella creía y vivía el principio de unidad, y se dirigió al grupo con el mismo mensaje que compartía todos los días de su vida.

Es verdad, ¡toda sangre es roja!

Una prueba física de que hay una sola raza y es la raza humana.

5/5
Paula Siegel

Paula Siegel

Resido en Oregon EEUU hace 20 años y estoy recién jubilada de un trabajo con la Universidad.   Me dedico ahora a cultivar membrillos en una parcela con mi esposo, preparando y vendiendo dulce de membrillo para la feria local. Creo en la vida familiar como cimiento para una humanidad en paz y libre, disfruto de mis hijos y, sobre todo, de mis nietos. Ahora lucho contra el anti-ageing y el edadismo, prejuicios firmemente arraigado en esta sociedad. Amo cuidar la naturaleza y cuando puedo viajar para ver mis 4 hijos y 11 nietos en Chile, Israel, Washington y Oregon. Soy buena conversadora y disfruto de saber de mis amigos.

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Una respuesta

  1. Este articulo lleva hacer vibrar, tantos sentimientos que entrelazan considera a esta humanidad como una sola y considerarnos todos como los habitantes de esta nave la tierra , que esta es una sola aldea esta aldea global donde todos somos sus ciudadanos , que esta humanidad va en continuo progresos que llevara a la unidad de humanidad . Y los prejuicios cualquiera que sea solo nos lleva a deshumanizar nuestra convivencia.-Sean estos de religión , raza , y hoy una que estamos empeñados en erradicar y educar como EL edadismo El lenguaje de los medios de comunicación, la industria cinematrográfica y musical contribuyen a crear una idea edadista de la vejez. Asumen sus estereotipos negativos como la norma y haciéndolo fomentan la normalización de la discriminación por edad. –
    Gracias revista pensar sin edad , por permitir abrir nuestras mentes y producir este cambio cultural tan necesario

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