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Las abuelas y los abuelos… ¿crían o malcrían?

“¡Estás malcriando a mi Felix, mamá!” , dijo mi querido hijo, riéndose. Lo miré con mucho cariño y con una sonrisa que explotó desde el fondo de mi corazón en múltiples colores y aromas de mi mentado Valparaíso, le respondí:

 

Primero, yo también fui nieta

 

“Lo que pasa es que yo también fui nieta y recuerdo con mucho cariño el amor que me entregó mi ‘tata’ cuando yo era pequeña…”

Sí, recordé, como si hubiese sido hace tan poco tiempo, cuando íbamos de paseo al parque, cuando él me compraba una rica manzana confitada o un algodón de azúcar, cuando también íbamos a las matinés del antiguo Teatro Metro…



 

Los abuelos del siglo 21 dan la mano pero establecen límites que se deben respetar

 

Pienso que la sociedad ha cambiado y hoy nos encontramos con que los abuelos y especialmente las abuelas somos colaboradoras fundamentales de los hijos en una labor muy significativa, en donde durante largas horas estamos cuidando y acompañando a esos queridos y queridas niños y niñas.

Ya que la mayoría de los padres trabajan durante todo el día y apenas tienen tiempo para “dar el ancho” en todas las responsabilidades que deben asumir, hoy en día el apoyo de los abuelos y las abuelas se ha hecho más que necesario y pasamos a ser figuras de confianza.

Los vamos a dejar y buscar al jardín infantil o al colegio, les preparamos sus comidas, nos dedicamos a observar “que se coman todo” “porque les hace bien”, conversamos con ellos acerca de sus experiencias del día y sin darnos cuenta ni pretender hacerlo, los vamos educando.

Este abuelo o esta abuela hace mucho… pero no es un “esclavo(a)” de la situación. Este abuelo no se olvida de sí mismo, mantiene su espacio propio y administra sanamente su propio tiempo.

Este abuelo disfruta con sus amigos y amigas, con la tecnología, con el arte, con la música, con la actividad física y también perfectamente podría ser un bloguero mayor.

Tratando de no entregar un mensaje errado en este artículo, debo hacer hincapié en que la tarea que observo que deben desempeñar los abuelos es muy distinta a la que observo desempeñan los padres. Debe haber claridad y límites de funciones y roles a desempeñar.

 

Abuelidad: vocería de experiencias, tradiciones y anécdotas

 

A mi parecer, la mayor diferencia entre los roles y funciones de abuelos y abuelas v/s los roles y funciones de los padres, es que los primeros y las primeras transmiten su experiencia, su cariño y su sabiduría sin invalidar la forma de criar de los segundos, quienes -por su parte- están enfocados en el desafío de saber educar a sus hijos e hijas en valores para que estos puedan afrontar positivamente -como adultos y adultas del mañana- la vida en este siglo de importantes transformaciones tecnológicas, sociales, medioambientales, etc.

Por otro lado, los abuelos y las abuelas relatan la historia de la familia, de las tradiciones que dejaron sus antepasados, historias de cómo era el mundo e incluso “infidencias” acerca de cómo fueron sus padres y madres cuando eran niños y niñas, lo cual -por lo demás- ayuda a dar un manto de humanidad a estas máximas figuras de autoridad.

Los(as) nietos(as) escuchan las anécdotas acerca de cómo el abuelo emigró de su país natal, acerca de las claves secretas de las recetas de cocina de la abuela, o del día en que su papá por fin aprendió a equilibrarse en su primera bicicleta, sus juegos cotidianos, etc.



 

Haciendo magia intergeneracional

 

Finalmente, en esta interrelación de escuchar y ser escuchado emerge la magia de la conexión con la voz de los niños y niñas, sus imaginarios se hacen presente en el relato de sus sueños, sus inquietudes, sus preocupaciones.

Estos abuelos y abuelas escuchan estas palabras y no pasan “en banda”, por el contrario, las acogen en este compartir en el que cada uno sale más y más resiliente.

El abuelo o abuela pueden servir a los nietos como modelos para aprender cómo hacer frente a la adversidad y las dificultades en la vida, mientras que, por el otro, los abuelos se regocijan de hacer suyos los sueños, la inocencia y las utopías de sus nietos.

 

Aquí me detengo

 

Los “abuelos 2.0” la tienen clara y no se confunden con querer ser un padre o una madre para ese nieto o nieta.

Este abuelo establece límites y a la vez desarrolla una relación más cómplice que de autoridad con los nietos, es flexible y disfrutar conscientemente de cada momento en el que está en compañía de su querido nieto.

El abuelo es confidente y se hace merecedor de la confianza de sus nietos, transmite los valores y se deja querer con este hermoso amor incondicional.

 

*Este artículo fue financiado por el Ministerio Secretaría General de Gobierno a través del Fondo de Fomento de los Medios de Comunicación Social 2018.

 

Mi nombre es Graciela y me dicen Chely. Soy profesora de Educación Básica. Puntarenense de corazón. Me encantan los niños, conocer cosas nuevas y enfrentar los desafíos. Mafalda es mi ídola preferida. Admiro a los pueblos indígenas. Conversadora, solidaria, resiliente y empática. Siempre dispuesta a apoyar a los “invisibles sin voz”. Me encanta la música y la lectura y estoy profundamente enamorada de la vida. Y estoy contenta de conocer a “La Viejóloga” que es “fuera de serie”.

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