La práctica de juegos de mesa mejora la salud de las personas mayores

«El juego es algo vital que crece con cada persona. Jugar es algo inseparable de vivir» Miguel Castro.

Jugar juegos de mesa en la tercera edad junto con constituir una gratificante alternativa de entretenimiento, puede también tener un impacto positivo en la salud mental y emocional de quienes los practican habitualmente.
La utilización de juegos de mesa es una excelente alternativa con la que cuentan las personas mayores, especialmente quienes no se encuentran tan saludables físicamente por presentar lesiones o enfermedades o que se movilizan en sillas de ruedas.
A medida que las personas envejecen, tienen mayor necesidad de ocupar su tiempo libre, considerado el medio a través del cual los seres humanos dan sentido y significado a su vida.
Como señala el neurólogo Andrew Budson: “Los adultos mayores ya no tienen el trabajo y otras rutinas que proporcionan una socialización integrada como la tenían cuando eran más jóvenes. Acceder a un juego regular una vez por semana proporciona una interacción interpersonal que, como animales sociales, todos necesitamos y disfrutamos”.
“Muchas investigaciones recientes han demostrado que cuando las personas se sienten solas y aisladas, actúan mucho peor en todos los aspectos de la vida y particularmente en el ámbito emocional”, dice Budson. Y agrega: “Los adultos mayores, como todos nosotros, lo hacen mejor cuando tienen interacciones sociales frecuentes. Jugar juegos con otros es una forma de participar en actividades sociales regulares”.
Por su parte el psiquiatra Stuart Brown fundador del National Institute for Play, sostiene que “Jugar aumenta el buen humor, fortalece el optimismo, incita a probar nuevos retos, acciones que al final aumentan las defensas, ayudan a estar en mejor forma y dan opciones para reaccionar positivamente ante diversas situaciones que conducen al estrés”.
A este respecto, numerosos estudios han demostrado que la relación entre el juego y el estrés es estrecha. En animales, jugar con frecuencia se asocia a niveles más bajos de cortisol, la hormona
asociada al estrés, lo cual quiere decir que o bien el juego reduce el estrés o los animales con menos estrés juegan más.
Jugar es uno de los mejores escenarios para que los adultos mayores puedan lograr evadirse de aquello que los agobia, mitigar posibles síntomas de depresión y ayudar a lograr estabilidad emocional que permita recuperar el ritmo normal en momentos de un desastre humanitario, entre otras muchas situaciones y contextos.
Un estudio publicado en el New England Journal of Medicine sobre sobre la influencia de realizar actividades lúdicas para prevenir la demencia, concluyó que las personas que participaban en juegos de mesa, tenían un 75% menos de riesgo de desarrollar Alzheimer u otras demencias.
Está también comprobado que el juego incide directamente en el desarrollo de la inteligencia emocional: en la capacidad de controlar las emociones, en auto motivarse, en reconocer las emociones ajenas y el control de las relaciones.

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Eduardo Salgado

Eduardo Salgado

Educador chileno residente en Argentina, especializado en el desarrollo de juegos y materiales educativos que propician y fomentan la reflexión grupal como forma de fortalecer las relaciones sociales entre las personas. Gestor de proyectos lúdicos, entre los que se cuenta la creación e implementación de la Ludoteca Mayor, iniciativa destinada a estimular a las personas mayores a desarrollar sus capacidades cognitivas, psicológicas y sociales a través de la práctica de juegos de mesa. http://ludotecamayor.blogspot.com

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