La muerte nos pide ayuda

Hablar en estos tiempos -y siempre- acerca de la muerte, es complicado. A la mayoría de las personas no le gusta hablar sobre ella porque es un tema que nunca se ha tratado como corresponde.

Es muy importante conversarlo con los amigos y con la familia. La muerte es una etapa de la vida ineludible, frente a la cual debemos de ser conscientes y estar siempre preparados.

Además quiero agregar que: así como en la vida, que cuando recibimos malos tratos que alteran nuestros sentidos devolvemos de la misma forma y cuando recibimos un trato agradable y respetuoso respondemos positivamente; con la muerte podemos quedar con huellas de dolor en el rostro o partes del cuerpo.

Ahí, en el final de la vida, pasa lo mismo con el trato que te dan. Muchos piensan que estás muerto y da lo mismo, pero no es así.

Para explicar lo que quiero decir, te contaré lo que me contó una persona con mucha experiencia como forense.

Él ha tenido que ayudar muchas veces a vestir difuntos y me aclaro mi duda. Las personas fallecidas se las debe tratar bien y con respeto y pedirle que coopere si se la está vistiendo. Tocar su cuerpo y su cabeza con cariño, para que su respuesta sea la mejor “¡Y vieras que al rato están en la posición correcta y con un rostro relajado!”.

Una vez me contó que le tocó vestir un niño que había muerto de leucemia. Él aplicó su experiencia y el niño quedó relajado como un “angelito”. Al rato llegó llegó la madre del niño…, al verlo, lo abrazó llorando y sollozando… no lo soltaba. Cuando la asistieron y se la llevaron a la sala de espera, el niño había vuelto a su rigidez de muerto.
Esto pasa porque no se conversa el tema. Todos deseamos que nuestros seres queridos se vayan en paz, pero no sabemos cómo hacerlo.

5/5
Victoria de Lourdes Quiroz López

Victoria de Lourdes Quiroz López

Chilena en España. Bibliotecóloga. Magister comercio internacional.

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