Infinito



Camino tan rápido como puedo, pero esta cortina no deja que el avance prospere.

Parece que la lluvia no deja de seguirme y este andar se me hace, cada vez más difícil.

No son las nubes las que detienen mis pasos, son estos ojos torrentosos, que no han parado de llorar, desde aquella noche, en que decidiste partir.

Trato de alcanzarte, pero tu vuelo es tan alto, que solo el día que Dios lo diga, desplegare mis propias alas y lograré compartir una vez más, ese nido tan vacío y añorado y envuelta entre tus brazos, por fin lograré el descanso que no he tenido, desde el momento en que soltaste mi mano, para no regresar.

No son tus ojos no, es tu mirada, aquella mirada que me decía todo, sin siquiera abrir los labios.

Son tus brazos , tus manos y todo tú, lo que extraño.

Amor… amor, cierro cada noche mis ojos, solo para soñarte y volverte a ver.

Pero cada amanecer , siento que vuelvo a perderte.

Ay alma de mi alma, haz que la ruta que me falta recorrer, sea menos pedregosa y las rosas con menos espinas, para que mis pies, no detengan su andar y tu aroma me acompañe hasta el día ese, en que volveremos a ser uno.

Entonces, solo entonces, mi corazón, encontrará el acorde perfecto y nos haremos infinitos.

5/5
Rosa Alquinta

Rosa Alquinta

Nací en la ciudad de La Serena. Toda la vida me gustó la poesía. Escribo desde niña.

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Una respuesta

  1. Rosa te conocí ayer virtualmente en un encuentro del BANCO DEL TIEMPO economía solidaria, soy Verónica de Valparaíso, me encantó saber que eres Bloguera, mis saludos con cariño para ti.

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