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Envejecer como mujer en India: relatos de una corresponsal

Ella es Lalita una mujer Bengalí que vive en este Ashram donde me quedo.

Por más de 20 años ella nunca se casó y mi maestro espiritual le ofreció este lugar como refugio que está en un Estado (región) que está bastante lejos de donde nació.

Lalita se levanta todos los días a las 5:00 de la mañana a adorar a sus divinidades a las que le ofrece flores, incienso, lámparas de ghee y todo tipo de preparaciones vegetarianas… como guisos, frituras, dulces, ensaladas, leches, etc. 
Es la única hindú en el Ashram y nos hace muy felices. Su calidez es tremenda: paciente, dedicada… siempre sonriente, nos ofrece un remanente de su altar que disfrutamos mucho porque cocina muy delicioso.

 

Quién soy

 

Mi nombre es Mayra Gómez y el nombre espiritual que recibí hace 20 años en India es Mahapriya, que significa “la cierva de la más amada”. Para la Cultura Védica (hindú) Dios también tiene una energía femenina que es tanto o más importante que el Dios masculino, digamos… entonces mi nombre sería “la más querida por esta Diosa”. 
Amo mucho la India. Es la segunda vez que vengo y he estado en cuatro Estados, principalmente en el norte de la India: Uttar Pradesh, Bengal, Rajhastan y Odisha. Bueno y un poco de otros lugares, pero donde solo estuve por tres o cuatro días, no más.

En este momento me dedico a una escuela alternativa llamada “Virtud y saber”, donde mi labor es enseñar a los niños a cocinar de forma amorosa y saludable. También doy clases de arte consciente, los ayudo a preparar sus exámenes libres y a estar disponible en todo lo que ellos necesiten para su desarrollo.

Lo curioso para los tiempos de hoy es que jamás pise una universidad, ya que mis pensamientos son más bien anti-sistema y me guata el aprendizaje personalizado y humano.
Promuevo el vegetarianismo, la vida sencilla y la búsqueda de lo trascendente.
Agradezco mucho esta oportunidad de compartir con ustedes las experiencias que me han dejado mis viajes, acerca de la adultez mayor y las vivencias de las mujeres que envejecen en India.

 

El estatus de las mujeres adultas mayores en India

 

Cuando llegué acá por primera vez pude desmitificar las cosas que uno escucha sobre la India en occidente. Una riqueza interna que no se compra y que ellos han cultivado por generaciones.

Lo que puedo observar desde mi perspectiva, yendo al grano, es que aquí puedes encontrar de 100 abuelos y abuelas (adultos mayores) y 95 de ellos/as son felices, con una gran sonrisa en la cara y ojos brillantes de alegría.

Pude ver que la mujer hindú es fuerte, brava, de voz más bien grave.

Después de crecer ayudando en todo los quehaceres de la casa, cuidar de sus hermanos, casarse por orden de sus parientes mayores… tener hijos, criarlos, etc… llegan a una edad plena donde ya le es permitido ir libremente a todas partes, bañarse en los ríos sagrados prácticamente desnuda…. Ella ya creció, ahora es la que manda, la que cuida, la que elige nueras, la que educa nietos, la que es venerada por todos los menores. 

Vas a un lugar (matrimonio, fiesta, templo u otros) y de repente ves a una mujer mayor a quien todos los menores de la familia (hermanos menores, hijos, nietos, bisnietos, sobrinos, nueras, etc.) le tocan sus pies y le piden sus bendiciones para ingresar.

A pesar de todo ese respeto que les tienen, los y las veo humildes.

Si discuten entre ellos, a los cinco minutos ya se están riendo nuevamente, se disculpan y tan amigos como siempre. Es difícil ver a un Hindú adulto mayor frustrado o enojado. Ellos realmente aceptan su karma y viven tranquilos de acuerdo con lo que el universo y sus propias actividades previas le han dado.

También ves como los matrimonios duran hasta muy mayores… cientos de parejas “viejitas” van de la mano recorriendo templos, esperando que llegue el tren a la estación o bañándose en un lago. Es hermoso como se cuidan entre ellos.

Una vez vi en un tren un matrimonio de unos 50 años de casados. Yo iba de Puri a Mathura, un viaje de 40 horas, por lo que pude analizar bien a esta pareja. Él la miraba como enamorado, la esperaba para ir al baño… ella hablaba como un lorito y él solo se reía… En un momento él se quedó dormido y ella, para despertarlo, comenzó a ponerle aceite de coco en la cara… Él se despertó sonriente. Yo quedé encantada.
Lo otro muy llamativo es que prácticamente nunca dejan de embellecerse.  Con más de 80 años, sin exagerar, las palmas de sus manos y las plantas de sus pies untadas en kumkum (polvo rojo auspiciosos), uñas pintadas, tobilleras, pulseras sonoras, aretes por todas partes y saris multicolores, siempre lindas.

 

¿Cuándo son vulnerables?

 

Claro… cuando enviudan o pertenecen a una casta más baja, también se las ve pidiendo dinero afuera de los templos con saris blancos y aveces rapadas. Pero aun así, la sociedad en general toma como un deber darles dos o tres rupis (moneda india). En cada peregrinaje todos los visitantes dan donaciones a los pobres… uno por uno.
Supe por ahí que en Estados más “occidentalizados” o que fueron más dañados con las invasiones musulmanas e inglesas, la cosa es más dura y el gobierno ha tenido que proporcionar casas para ancianos.

 

El último ciclo de la vida es para prepararse para el “paso”

 

La Cultura Védica lleva a los adultos mayores por el camino de la renuncia. Las escrituras aconsejan que el hombre abandone el hogar entre los 50 y 60 años para dedicarse a orar y prepararse para la muerte.

Muchos hombres toman este camino. Una vida muy sencilla viviendo en la calle o en algunos Ashram (templos), cantando sus Japamala (algo así como un rosario) y haciendo sus adoraciones a Dios en la forma sagrada, constante y sin fallas.
Esta forma de vida, desde afuera, lleva a los occidentales a pensar que todos son “pobres”… pero están muy lejos de serlo. Para mí, más bien, son verdaderos sabios, desprovistos de materia y llenos de espíritu.

Actualmente trabajo en una escuela alternativa llamada "Virtud y saber", donde mi labor es enseñar a los niños a cocinar de forma amorosa y saludable. También doy clases de arte consciente, los ayudo a preparar sus exámenes libres y estoy constantemente disponible en todo lo que ellos necesiten para su desarrollo. Lo curioso para los tiempos de hoy es que jamás pisé una Universidad, ya que mis pensamientos son más bien anti-sistema y me guata el aprendizaje personalizado y humano. Promuevo el vegetarianismo, la vida sencilla y la búsqueda de lo trascendente. Agradezco mucho la oportunidad de compartir las experiencias de mis viajes.

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