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El aporte de los fonoaudiólogos en la adultez mayor

 

Yo soy Laura Gajardo, bloguera de la Revista Digital Pensar Sin Edad.

Hoy estamos entrevistando a Karol Postigo, Fonoaudióloga, Docente de la Universidad de Valparaíso, Diplomada en Fonoaudiología Geronto Geriátrica y profesora supervisora de prácticas profesionales en la Universidad de Valparaíso y en la Universidad de Viña del Mar.

También es fonoaudióloga de la Oficina Comunal del Adulto Mayor y en algunos centros de salud como el CESFAM Reina Isabel y en el CESFAM Marcelo Mena.

Es tan nutrida su trayectoria laboral y académica que nos falta espacio realmente, pero quiero destacar que su trabajo apunta mucho a las personas adultas mayores.



¿Por qué elegiste esta carrera y cómo se desarrolló tu vocación y la idea de trabajar con personas adultas mayores?

 

Bueno, yo tengo la teoría de que cuando a uno le gusta, cuando uno tiene vocación, es porque quizá uno tiene un referente en la familia que lo marcó e hizo que le “picara el bichito” por irse por el lado de las personas mayores. En mi caso, yo creo que fue por mi familia, que es super longeva: con una bisabuela de 96 años y una abuela de 86.

Todas las mujeres mayores de mi familia son muy activas y tengo mucho peso en mi familia. Quizás por ahí puede haber nacido.

Y bueno, durante mi permanencia en la Universidad participé desde primer año en un proyecto de voluntariado que se realizaba en el Hospital Van Buren de Valparaíso, el cual se llama “Fonoaudioalegría” y que entregaba actividades para personas adultas mayores, como la activación cognitiva. Ahí comenzó mi vínculo con esa área.

 

¿Cuáles son los objetivos de los talleres que haces con las personas adultas mayores?

 

Usé el Diplomado en Fonoaudiología Geronto Geriátrica para profundizar en las acciones que podemos realizar desde la fonoaudióloga en las diferentes áreas de gerontología, apoyando a las personas mayores en el manejo del cambio de la voz, en la parte auditiva, en el uso de audífonos, hasta en la parte de la memoria, que es lo que más se conoce, la terapia de memoria o la activación cognitiva.

Pero en el fondo creo que ha cambiado un poco la mirada de los profesionales hacia las personas mayores y hacia el abordaje más integral de sus necesidades. De este nuevo abordaje nace -por ejemplo- el taller de cuentacuentos, el cual busca, a través de herramienta que no sólo tenemos los fonoaudiólogos, incorporar e integrar a las personas adultas mayores en actividades que pueden ser útiles y también llamativas para ellos.

Este año implementamos un taller de creación literaria con el objetivo de llevar la estimulación colectiva a algo más concreto y que pueda ser atractivo también para las personas adultas mayores, intentando explorar una veta inexplorada.

 

¿Qué avances ves hoy en el envejecimiento físico y mental de las personas mayores?

 

Hablando con algunos colegas llegamos a la conclusión que hoy supone un verdadero reto trabajar con personas mayores porque hoy no son las mismas personas mayores que nos encontrábamos hace 20 años, en tanto que los intereses y la actitud son muy diferentes.

Ahora el público es mucho más demandante que en años anteriores y por ello se han abierto algunas aristas de participación y crecimiento personal que en años anteriores no se habían podido plantear y me parece que a los profesionales del área la salud nos toca responder a esas necesidades con algo que sea entretenido también y de interés.

Entonces yo veo, sobre todo en la parte física, que ahora existen muchas más actividades de “vida saludable”, tanto desde el Centro de Salud Familiar (CESFAM) como desde la Oficina Comunal del Adulto Mayor y otros que apuntan a activar a las personas mayores.

 

Tu que has participado en la escuela de teatro de la Universidad de Valparaíso y has hecho un curso avanzado en la Escuela de Cuentacuentos de la Fundación Mustakis ¿Crees que la Universidad de Valparaíso podría crear algo similar, de tal forma de que las personas adultas mayores podemos estudiar el arte de crear cuentos junto a los alumnos de la Escuela de Fonoaudiología?

 

Eso sería algo muy muy lindo que se podría desarrolla en la Escuela de Teatro como una práctica profesional del área de voz de los alumnos de la Escuela de Fonoaudiología de la Universidad de Valparaíso.

Sería una instancia más enfocada a los alumnos pero no por eso dejaría de tener un enfoque en las personas mayores y entonces se generaría un vínculo a través del arte de contar cuentos.

También se podría replicar en la Oficina Comunal del Adulto Mayor, donde ha resultado ser una experiencia súper enriquecedora. Porque además de contar cuentos, se activa todo lo que desde el punto de vista teórico es la estimulación cognitiva a su vez se activan las vetas artísticas de cada uno, el empoderamiento, la personalidad, el de poder ir y plantarse frente a los demás de una manera más clara y más concisa, etc., etc.

Estamos trabajando todos los elementos que están en torno a la comunicación, desarrollando técnica vocal, habilidades comunicativas, cuidado de la voz, cuidado de la postura, de la respiración y todos los aspectos que tienen que ver con la comunicación en general… el rostro, por ejemplo, tu llegas a la casa y te preguntan “¿Cómo estás?” y tú dices “Muy bien” pero has pasado todo el día con el ceño fruncido o con una tensión en la cara.

 

Quería preguntarte también si hay otras formas de estimulación cognitiva para las personas mayores que viven en residencias de ancianos sin entornos familiares. Esa gente está muy sola… ¿Hay una alternativa para ellos?

 

No hay programas de gobierno que financien o que estén haciéndose cargo de esta problemática en general.

Los ELEAM que son los centros de larga estadía donde están las personas mayores, ya sea porque no tienen un entorno familiar o porque incluso sus familiares o ellos mismos deciden estar ahí, no cuentan con profesionales que hagan estimulación cognitiva propiamente tal.

Lo que he visto es que en algunos lugares se ha suplido esta necesidad, postulando proyectos donde -por ejemplo- la Municipalidad pueda financiar a un monitor para que haga este trabajo o se logra realizar algo a través de algunas instancias de voluntariado, como por ejemplo la que hace la Universidad de Valparaíso a través de “Fonoaudioalegría”: intervenciones en esos lugares, trabajando con las personas mayores y con las cuidadoras, dando algunas indicaciones que les pudiesen servir.

Hay un desafío ahí.

 

¿Cómo motivar a los jóvenes estudiantes de la carrera de fonoaudiología para que elijan trabajar con personas adultas mayores y para que inventen nuevos caminos para trabajar con nosotros?

 

Dentro del departamento de voz de la Universidad de Valparaíso de la Escuela de Fonoaudiología existen prácticas profesionales.

Este año, la docente Cristina Carmona creó en Gerópolis UV un taller de técnica vocal que luego terminé desarrollando yo. En esa instancia nace la oportunidad de vincular a las generaciones al interior de la Universidad: a las personas mayores y los jóvenes que se están formando.

Luego de esa instancia felizmente nació un proyecto de locución radial que está desarrollando Ignacia Borquez, que es una estudiante que está haciendo su práctica y que ahora se ganó un fondo de Gerópolis UV para hacer este proyecto.

Entonces, siguiendo esta línea las prácticas profesionales, los proyectos que puedan surgir dentro de la Universidad también son una instancia muy bonita para abrir la visión de los estudiantes, porque a veces todo puede verse como demasiado clínico. Además, como están las cosas en el campo laboral de fonoaudiólogos, también permite abrir nichos laborales nuevos.




 

Antes de terminar quisiéramos que les dejes mensaje a los profesionales que ya están trabajando con personas adultas mayores y los estudiantes que están finalizando su carrera y que les puede estar “picando el bichito” por desarrollar estas capacidades que tenemos

 

Bueno diría que si quieren trabajar con personas mayores, se van a encontrar con una experiencia muy muy muy enriquecedora, tanto para nosotros, como para los profesionales, como para ustedes que son jóvenes que se están formando como futuros profesionales que van a trabajar con personas mayores.

Es muy entretenido también porque hay una ganancia bidireccional.

Yo siento que en estos años que he estado trabajando, si bien yo siempre he sido de traer una propuesta para enseñar a las personas mayores, finalmente siempre son ellos y ellas los y las que terminan construyendo los talleres con sus vivencias, con sus alegrías, con sus penas, con sus dificultades…. y así se va creando algo muy bonito y enriquecedor.

En este punto también agradecer a Gerópolis UV, a la Universidad de Valparaíso y a la Universidad del Mar que también tienen algunos proyectos que intentan abrir un poco estas áreas.

Al CAFUV que es el Centro de Atención Fonoaudiológica de la Universidad de Valparaíso, ya que también a través de ellos tenemos muchos proyectos.

A la Oficina Comunal del Adulto Mayor que además de abrir esas instancias permite también innovar para que no sea siempre la estimulación cognitiva que se hace en todos lados, sino que abrir un poco más el abanico y dar espacio -por ejemplo- al taller de creación literaria y al taller de cuentacuentos, que se ha mantenido todo estos años y que hacen algo muy bonito.

 

 

*Este artículo fue financiado por el Ministerio Secretaría General de Gobierno a través del Fondo de Fomento de los Medios de Comunicación Social 2018.

 

  

Soy una bloguera mayor, mi profesión actual es mi propia evolución personal, amarme a mí misma y poder compartir con otros lo que estoy aprendiendo, gracias a mi inquietud de estar siempre en la búsqueda de conocimientos, teóricos y prácticos. Valoro y agradezco los diferentes ciclos de vida pasados ya que, gracias a ellos, estoy hoy viviendo la etapa más feliz de mi vida.

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