7 claves gerontológicas: ¿Por qué l@s adult@s mayores son protagonistas del estallido social chileno?

*Este artículo se inspiró de la conversación con 3 geni@s de la gerontología: Ximena Puig, Psicóloga. Patricio Saldívar, Fonoaudiólogo y Nicolás Cisternas, Psicólogo. 

*Este artículo cuenta con la colaboración de l@s bloguer@s Graciela Miranda y Victor Herrera, quienes expresaron su sentir. 

Este escrito l@s llevará irremediablemente a los inicios de Pensar Sin Edad, cuando esta web era un poco más que un blog sobre gerontología crítica y adult@s mayores. Un momento en que prácticamente nadie leía lo que aquí se escribía, pero también un momento en que yo estaba menos preocupada por lo que podría ser o no ser “políticamente correcto”, por lo que escribía más “suelta de cuerpo” sobre lo que sabía y sobre lo que sentía acerca de la política pública dirigida hacia la población adulta mayor.

Creo que estos momentos de despertar social necesariamente nos mueven hacia la honestidad del corazón y a hablar “sin pelos en la lengua” sobre desigualdad y derechos a medias, sobre el sabor de boca que nos dejaron los actos de lanzamiento y firmas simbólicas del 2019, cuando vemos que -en el fondo- la autoridad sigue haciéndole el quite a los derechos de base (pensiones dignas, servicios de salud dignos, viviendas dignas, cuidados dignos, etc.).

Más allá de cómo suena, parece ser que la palabra “estallido” es un buen concepto para referirnos sobre lo que viene pasando en Chile desde el 18 de octubre hasta la fecha, esto, porque tiene que ver con una saturación a nivel país. Cuando se tiene la sensación de haber sido abusados sistemáticamente, de haber sido ignorados constantemente y que la escucha ofrecida no fue más que una simulación… el estallido es un “¡no más!”, viene desde “la guata”.

A continuación les presento 7 claves gerontológicas que creo pueden servir para abrir el debate en torno al protagonismo de l@s adult@s mayores en el reciente proceso de cuestionamiento al sistema político, económico y social imperante en Chile, en miras de construir en conjunto, un nuevo pacto social para el futuro:

 



 

1. Reactivación de la solidaridad intergeneracional

 

¿Dónde está el edadismo del que me quejo día tras día?

El movimiento social me llevó a darme cuenta que había sobredimensionado la desconexión entre las generaciones en Chile. Literalmente, antes del estallido de octubre, estaba convencida que la mayor parte de los jóvenes no estaba “ni ahí” con l@s adult@s mayores. La sorpresa fue que, buena parte de las reivindicaciones que se ven en las marchas y en las entrevistas que los periodistas realizan a pie de calle, son reclamos por pensiones dignas para padres y abuel@s. Los jóvenes asumieron espontáneamente la vocería de personas que no podían estar en las manifestaciones porque derechamente era peligroso y muy alto el riesgo a asumir, en vista de la represión policial.

 

El amanecer otra vez con el sol, a la calle, donde están todas la voces.

No dejaremos que estas horas de historia se escapen de nuestras manos. Siempre han sido las calles lo único nuestro. Ahora el caminar es más lento, se cansa más este cuerpo…

Y dándonos fuerzas a través de esas ‘Charlas Ted’ que entregamos a los jóvenes, donde dijimos ‘chicos, humanicemos’. Ahora lloramos de alegría porque ellos están antes en la calle. Ahí está lo intergeneracional.

– Victor Herrero y Graciela Miranda (Blogueros Mayores).

 

También se exige un sistema de salud que no deje morir a l@s adult@s mayores, un sistema de cuidados que no responsabilice en un 100% a las mujeres de las familias, etc.

 



 

2. Reivindicaciones de l@s adult@s mayores en las pancartas de personas de todas las edades

 

Al punto 1 se pueden añadir los mensajes de los manifestantes provienen del mundo profesional, quienes trabajan entregando atención a la población adulta mayor.

Profesionales de la salud, mayoritariamente, pero también profesionales del área social y del sistema jurídico. Personas que se sienten cómplices involuntarios de un sistema que los arrastra dar una atención que no cumple ni con pertinencia ni con calidad y que l@s obliga a ser la cara visible del maltrato estructural o societario que perpetúa el Estado chileno.

 

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Ellos y ellas también son víctimas de este sistema.

 

3. Derechos humanos de l@s adult@s mayores

 

Este mismo mes, 8 días antes del estallido social, hablábamos sobre la salud mental en Chile y, en particular, sobre la alta tasa de suicidio en l@s adult@s mayores. Muchos de ellos precisamente tomaron esta decisión porque no tenían recursos suficientes para poder hacer frente a sus vidas. Cientos de adult@s mayores estaban viendo como una “salida válida”, suicidarse: para no ser una carga para sus familias cuando no hay pensión ni dispositivos sociales que estén allí para brindarles protección y dignidad. Residencias de adultos mayores, insuficientes y colapsadas, servicio de salud, insuficientes y colapsados, etc.

 

 

Pensiones dignas desde donde se puedan edificar todos los demás derechos contenidos en la Convención Interamericana de Derechos Humanos de las Personas Mayores (ratificada por Chile en 2017): autodeterminación, autorrealización, participación, etc. El derecho a vivir con calidad de vida.

 

“Recordar que estamos viviendo muchos más años, por lo que nuestro futuro es más extenso.

Nuestras vejeces no serán el significado de nuestras vivencias pasadas, sino el vivir hoy y proyectarnos al futuro. Tenemos la capacidad de adaptarnos a este nuevo siglo y enfrentar los cambios y desafíos.

Las personas mayores deben ser consideradas como un recurso humano demasiado importante, que ayudará al desarrollo de la sociedad, siendo ciudadanos activos”. 

-Graciela Miranda (Bloguera Mayor)

 

En simple, contar con el dinero suficiente para poder ir al consultorio, para poder desarrollar actividades físicas, educativas y sociales que sabemos son el mejor promotor de la salud, etc.



 

4. Reivindicaciones antiguas, mas nunca realmente escuchadas

 

Las organizaciones de adult@s mayores, cientos de veces han llevado estas demandas a la autoridad y su voz fue -cientos de veces- desestimada, antes del movimiento.

Recordemos que la mayoría de las organizaciones sociales activas en Chile, están compuestas por adult@s mayores.

Podemos nombrar en Santiago a “La Marcha de los Bastones” y en Valparaíso la “Mesa Comunal de Trabajo para las Personas Mayores”, ambas organizaciones de base han abogado por rebajar de la tarifa del transporte a l@s adult@s mayores. Los argumentos de la autoridad siempre fueron que no habían recursos, que era muy engorroso o que habían otras prioridades.

Se abre la posibilidad de pensar en la organización transversal de l@s adult@s mayores que abogue por sus intereses comunes, como fue el caso de los “Panteras Grises” en la década de los 70′ en Estados Unidos de Norteamérica, lo cual se sustenta en la teoría social del envejecimiento de la subcultura:

La teoría postula que l@s adult@s mayores generan una subcultura (tipo tribu), cuando interactúan más entre sí que con miembros de otros grupos de edad. La subcultura se forma bajo el supuesto de que todas l@s mayores tienen los mismos intereses  y que mantienen su identidad y sentido positivo del “yo” mediante su membresía a la subcultura e interactuando con sus iguales; cuestionando y distanciandose de una sociedad orientada a la juventud y que los excluye (como la nuestra), para reforzar su acción política y social.

 



 

5. Estrés postraumático post dictadura

 

Por otro lado, la fuerza militar, al salir a las calles durante más de una semana, en el contexto de este estallido social, reactivó la memoria colectiva e individual de muchas personas, respecto a la violación de los derechos humanos fundamentales. Memoria emocional y sensorial, que fue muy fácil de reactivar con las actuaciones de las cuales fuimos testigos en las calles, por televisión y en redes sociales. Ansiedad y estrés postraumático para l@s adult@s mayores que vivieron torturas y para los familiares de los desaparecidos, quienes hoy constituyen nuestra tercera y cuarta edad.

 

“Nuestras cabezas y corazones no podían no conectarse con lo que pasaba. Eran las emociones de ver esos mismos jóvenes, nuestros espejos de tantos años, que llevan ahora nuestras luchas… 

Y de pronto, los sentimientos se hacen presa de la inseguridad, de sentirse vulnerables, las horas encerrados, porque la policía estaba en las calles… ‘métanse a sus casas’, las lágrimas contenidas en las largas noches”

– Victor Herrero y Graciela Miranda (Blogueros Mayores).

 

Se abren heridas, las rutinas que se ven alteradas, aumenta la sensación de vulnerabilidad e inseguridad y resurgen antiguos “fantasmas” frente al supuesto riesgo de desabastecimiento… Ante esto, cabe preguntarse acerca del desgaste emocional que -a la larga- puede llegar a desencadenar este conflicto en l@s adult@s mayores de la comunidad, y el llamado es a contribuir a mitigar los efectos adversos de este movimiento en la salud mental de estas personas sensibilizadas.

 

6. Fortalecimiento comunitario intergeneracional

 

¿Cómo mitigar estos efectos adversos?

El sistema nos había arrastrado hacia el individualismo, pero en los últimos días nos hemos abierto a conversar más, a preocuparnos más por nuestros vecinos, a involucrarnos más en lo que ocurre en nuestros barrios y ejercitar el buen trato en la vida cotidiana. Tenemos que aprovechar esta oportunidad para generar más espacios para la participación intergeneracional.

Debemos salir fortalecidos de esta crisis, para pasar a generar espacios de comunicación respetuosa con todas las diferencias y escuchando empáticamente las historias de l@s adult@s mayores.

No los privemos de la participación en la construcción de un nuevo Chile.

 



7. BONUS: Inclusión/exclusión de l@s adult@s mayores de las redes sociales digitales

 

Ustedes saben que en Pensar Sin Edad somos muy conscientes de que vivimos en la “sociedad de la información” y por eso promovemos la inclusión y empoderamiento digital de l@s adultos mayores.

El acceso a la información y a poder comunicar información es un requisito previo para la participación social del ciudadano en la vida pública virtual y/o virtual en este tipo de sociedad. 

La finalidad real de la información es la participación, por lo que acceder y hacer uso de ella, constituye un derecho fundamental para la autorrealización de las personas en la sociedad globalizada.  

Para ser ciudadan@s digitales debemos ser capaces de comunicar y resolver los problemas que se presentan en el ciberespacio, sin ahogarse en un “mar de información”, que es lo que hemos estado vivenciado en estos días convulsionados.

Dada la brecha digital generacional, muy poc@s adult@s mayores cuentan -por ejemplo- con las competencias de búsqueda, análisis y evaluación, lo cual implica comprender mensajes y emplear el pensamiento crítico para analizar la calidad, veracidad, credibilidad y puntos de vista, mientras se consideran los beneficios potenciales y las consecuencias de los mensajes. 

Es por esto que buena parte de l@s adultos mayores ha tenido que quedarse con la versión de los hechos que proporcionan los medios tradicionales de comunicación social, los cuales, sabemos, son influenciados por quienes los financian a través de la publicidad pagada: los dueños de las grandes empresas y el gobierno de turno; ellos tienen intereses que defender, ante el reclamo social.

 

 

El resto, l@s adult@s mayores que pueden hacerse llamar ciudadanos digitales, están iniciando -en este movimiento- un proceso de apropiación social de las tecnologías con fines de relevancia social, instalando el uso de las tecnologías para fines diferentes a los propuestos por el sistema, incluso en formas contrahegemónicas, dando lugar a una contracultura: fotografiándose y/o dejándose fotografiar con pancartas que visibilicen sus reivindicaciones, compartiendo información generada por medios alternativos, compartiendo convocatorias a cabildos autoconvocados, etc.

5/5
Javiera Sanhueza

Javiera Sanhueza

Socióloga (Universidad de Valparaíso) y Máster en Gerontología, Dependencia y Protección de los Mayores (Universidad de Granada). Más conocida en redes sociales como Javiera La Envejeciente. Fundadora y Directora de Pensar Sin Edad - Revista Digital, influencer en envejecimiento y adultez mayor, activista en favor de los derechos de l@s adult@s mayores y del derecho de tod@s a envejecer con calidad de vida.

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Una respuesta

  1. Excelente Javiera!! esta reflexión es como un scanner que incorpora todos los síntomas y causas de la enfermedad llamado “individualismo” que con el estallido social en Chile se está marcando una toma de conciencia de los jóvenes actuales y de la ciudadanía, protagonistas en general, de este grito. Una crisis social siempre ha dejado logros positivos y negativos, pero rescato los positivos, porque a nivel de cada ser surge otra mirada, otra visión de la realidad, la venda de los ojos cae y elimina las tendencias partidistas, somos un solo país y como adulta mayor valoro el trabajo de los jóvenes, la solidaridad que contagia a la familia chilena. Luchar por una sociedad más justa es un derecho porque los conceptos de humanización, dignidad, prevención, respeto es lo que los jóvenes de ahora podrán obtener en el camino a recorrer hacia la vejez. Excelente el aporte de nuestros blogueros, de personas sencillas y de profesionales de la salud.

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