El Árbol.

Hay que echar los pies al camino, bañarse con la garua del amanecer y el rocío que capturan los azahares, ¿que más perfume necesito? Correr con los pies descalzos, abrir los brazos y sentir como el viento intenta atravesar el alma. Dejar a la imaginación en su libre albedrío y volar por las montañas, cruzar […]