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Parece ser que la relación más distante que frecuentemente vemos entre los padres "baby bommers" y sus hijos/as se puede explicar por las pocas oportunidades que estos tuvieron esos para desarrollar apego con sus hijos en los primeros meses de

Medio centenar de personas participaron el día de ayer en el Seminario "Medios de comunicación, personas mayores y enfoque de género" iniciativa convocada por el medio de comunicación digital, Pensar Sin Edad, con la colaboración de la Escuela de Comunicaciones

Pregunta: ¿Por qué es importante observar y analizar lo que dicen (y no dicen) los medios de comunicación acerca de las personas mayores?

Respuesta: Simple, porque los medios de comunicación son unos de los mayores agentes culturales de la actualidad, y la imagen que difunden sobre la vejez va construyendo la forma en que percibimos a las personas mayores y las expectativas que tenemos acerca del envejecimiento y la adultez mayor. La Región de Valparaíso es la más envejecida de Chile y solo en las ciudades de Valparaíso y Viña del Mar hay casi 122.000 personas mayores de 60 años, de las cuales alrededor de 70.000 son mujeres.  Cuantitativamente, las personas mayores son insoslayables, así como la feminación de la vejez y que superar los 60 años ya no sinónimo de deterioro, sin embargo las imágenes que proyectamos acerca de estas personas a través de los medios de comunicación tradicionales, siguen centrándose en la vulnerabilidad de este grupo.  Los medios no parecen tener interés en mostrar la variedad de realidades que podemos vivir al envejecer, y mostrar un envejecimiento sesgado solo promueve el trato asistencialista de este grupo, inhibiendo la aparición de oportunidades para una mayor actividad social.  Esto es especialmente grave en el caso de las mujeres mayores, quienes siguen sufriendo el peso de la cultura patriarcal y desean ser parte de la lucha en pro de la igualdad de género.

Misógeno es el hombre que nos odia. Ese que nos violenta en todos los grados posibles, porque se cree con el derecho a hacerlo. Todos los días y desde tiempo inmemoriales, las mujeres han vivido diversas formas de violencia por parte de su entorno masculino, las cuales van desde el control hasta la agresión física, pasando por el acoso y abuso sexual. 

Si bien a partir del movimiento #metoo, muchas de nosotras nos estamos atreviendo a hablar de las veces que hemos sido violentadas por hombres, la sociedad chilena aún tiene la tendencia de seguir adjudicando a las víctimas alguna responsabilidad por lo que les pasó: "algo habrán hecho para que le pasara eso".

La violencia hacia la mujer no es un problema de mujeres adultas, lamentablemente se presenta en todo nuestro ciclo vital, desde la infancia hasta la adultez mayor, dejando -en menor o mayor grado- dañada nuestra biografía para siempre. 

Lo "positivo" es que, al ser un fenómeno tan generalizado y tan presente en toda la historia de la humanidad, gracias a las redes sociales hoy ha explotado comunicacionalmente generando como consecuencia un enorme movimiento de solidaridad entre mujeres de distintas generaciones, quienes -desgraciadamente- tienen en común haber vivido este maltrato. Sigue leyendo...