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Por qué las Juntas de Vecinos son más importantes de lo que crees

La motivación para escribir este artículo viene de dos vertientes: mi trabajo con diferentes grupos sociales desde el área de la educación y mi experiencia como dirigenta social/vecinal. En él trataré de convencerte acerca de la importancia de las Juntas de Vecinos desde dos puntos de vista que, a mi parecer, son importantes: lo social y emocional de nuestra cultura.

El ser humano que siempre ha vivido inserto en grupos, partiendo de las agrupaciones más rudimentarias: desde las hordas hasta las comunidades más complejas. Se entiende por comunidad a un grupo de individuos que tienen ciertos elementos en común: ubicación geográfica (un barrio, por ejemplo), idioma, costumbres, valores, estatus social, etc. Por lo general, en una comunidad se crea una identidad común, y ésta se une para enfrentar una necesidad o lograr un objetivo, pudiendo ser este, un bien común.

En este espacio físico que compartimos (barrio), cada uno de nosotros desarrollamos nuestros propios “diarios vivires” en proximidad de los “diarios vivires” de cientos de otras personas con las que establecemos vínculos más o menos significativos: salir de nuestra casa o departamento, encontrarse con el vecino que espera la misma micro o colectivo y compartir algunas palabras, constituye la dimensión emocional del asunto.

Este entorno va de nuestra casa a la comunidad. La comunidad está constituida por las entidades que nos prestan sus servicios, comenzando por los almacenes, verdulerias, panaderías… hasta llegar a las entidades que nos ofrecen sus servicios profesionales, tales como los jardines infantiles, donde asisten nuestros hijos o nietos. La plaza del barrio, que motiva el desarrollo de actividades al aire libre, como también los centros comerciales, supermercados, clubes deportivos, iglesias, centro de salud, centros culturales, clubes de adultos mayores, etc.

Todas estas entidades están compuestas por personas y en nuestro día a día, vamos creando vínculos afectivos con dichas personas a través de los encuentros que tenemos con ellas en nuestro barrio: les saludamos, tomamos conocimiento de cómo están sus respectivas familias, etc, etc.

La comunicación afectiva, a mi parecer, debe ser un fundamento básico para construir un barrio más amigable y, de esta forma, ir formando comunidad e ir sembrando las semillas para la formación de una Junta de Vecinos. O sea, sustrato de toda Junta de Vecinos debe ser la existencia de reales vecinos y vecinas, desde el plano social y afectivo antes descritos.

El aspecto social y emocional de los habitantes de un barrio o comunidad son los pilares básicos para la formación de las Juntas de Vecinos ya que formulan las preguntas “¿quiénes somos? ¿qué queremos de nuestro barrio?”, cuestiones fundamentales a la hora de tazar un plan o proyecto de desarrollo para la comunidad .

¿Por qué hablar de las Juntas de Vecinos en Pensar Sin Edad? Porque actualmente hay un numero considerable de personas mayores, jubilados y jubiladas que son dirigentes sociales. Puesto que se piensa que nosotros no tenemos muchas cosas por hacer o que estamos fundamentalmente ociosos, luego después, despertamos.

Esta realidad es importante, pues existen en Valparaíso muchas Juntas de Vecinos cuyas directivas están constituidas solo por personas mayores que luchan incansablemente para llevar a cabo el bienestar de sus comunidades.

Somos un país con escasas habilidades blandas, las cuales están muy relacionadas con la capacidad de establecer fácilmente relaciones interpersonales, enfrentar los desafíos con actitud positiva, el liderazgo, entre otros y nos permiten potenciar los equipos de trabajo en un sentido amplio (no solamente en los ambientes laborales), siendo orientadas además por la inteligencia emocional, actualmente muy poco conocida.

Así, parece que en Chile es un tanto difícil la formación de líderes vecinales que actúen en un escenario barrial de forma desinteresada. Existen dirigentes vecinales maravillosos que solo velan por el bien de sus comunidades o el mejoramiento de sus barrios, como también existen otros en los que solo prima el protagonismo personal o los objetivos político partidistas.

No es mi objetivo comparar con comunidades de otros países como Brasil, donde también existen Juntas de Vecinos, denominadas “associacao de moradores”. Si bien ellas poseen algunos comunes denominadores con nuestras organizaciones, observé que su cultura les lleva a tomar decisiones con mayor facilidad y rapidez que en nuestro caso. Comento ésta realidad solo como un simple dato a considerar en el desarrollo de la temática y no con el ánimo de minimizar el aspecto social y emocional de las personas que habitan mi país.

Desde la normativa, las Juntas de Vecinos son organizaciones comunitarias de carácter territorial regidas principalmente por la Ley N°19.418 y cada Junta de Vecinos tiene su propia jurisdicción, según sus límites geográficos o topológicos. Existen 3 leyes que rigen la existencia de las Juntas de Vecinos: Ley 16.880, Ley 19. 418 y Ley 20.500.

El vídeo de más arriba es una entrevista en la que junto a dos socios de la Junta de Vecinos 49 A de Placeres Bajo, Valparaíso, explicamos un poco más de historia y cómo funciona nuestra organización vecinal.


Los objetivos de las Juntas de Vecinos son:

  • Promover la integración, participación y desarrollo de los habitantes de la unidad vecinal.
  • Representar a los vecinos ante cualquier autoridad.
  • Aportar elementos de juicio y proposiciones que sirva de base a las decisiones comunales.
  • Gestionar la solución de problemas que afecten a la unidad vecinal.
  • Colaborar con las autoridades comunales y en particular con las jefaturas de los servicios públicos en la satisfacción y cautela de los interese y necesidades básicas de la comunidad vecinal.
  • Ejercer el derecho a una plena información sobre los programas y actividades municipales y de servicios públicos.
  • Proponer programas y colaborar con las autoridades en la iniciativas que apunten a la protección del medio ambiente de la comuna y, en especial, de la unidad vecinal.

Estos objetivos parecen simples de llevar a la realidad, pero considero que lo más difícil es motivar a los vecinos y vecinas primeramente para formarlas o levantar aquellas Juntas de Vecinos que han caducado o no tienen el Certificado de Vigencia actualizado.

Los vecinos presentan conductas o comportamientos inmediatas.Todos quieren una solución a sus problemas en “un abrir y cerrar de ojos”, sin aportar con lo mínimo, que sería asistir a las asambleas, lugar donde los vecinos y vecinas podrían tomar conocimiento de los proyectos y proponen soluciones para los problemas del sector.

Pienso que actualmente ya no es suficiente sólo querer trabajar en las Juntas de Vecinos, se debe contar con capacidades mínimas. Muchas veces los vecinos dicen “yo sólo ayudo para llevar papeles a un determinado organismo”, sin embargo, este “llevar papeles” no sólo significa transportar, debe saber darle entrada en una Oficina de Partes, solicitar el número de protocolo o providencia con el cual entró, etc, etc. También hacer preguntas relevantes para la correcta consecución del trámite, como ¿cuándo podrá llamar para tener informaciones al respecto? o si es posible agilizar del proceso en cuestión, etc, etc.

Es necesario señalar que los dirigentes vecinales en general somos personas comprometidas con nuestra labor. Es un quehacer por opción y no obligación. No recibimos sueldo y muchas veces gastamos de nuestro propio bolsillo para pagar el trasporte que requerimos para asistir a las actividades involucradas con dichos cargos.

Dentro de las atribuciones de las Juntas de Vecinos está la emisión de Certificados de Residencia y Salvo Conductos. Dicha atribución era del Carabineros y aunque parezca simple, se trata de una gestión delicada debido a lo que ella involucra: certificar que dicha persona vive en un lugar determinado del barrio, no es menor. Actualmente este documento es solicitado para hacer una diversidad de trámites, como por ejemplo: la inscripción en el Centro de Salud Familiar (CESFAM) de la localidad, solicitar préstamos hipotecarios, postular a un trabajo, becas estudiantiles etc.

Las Juntas de Vecinos legalmente reconocidas, o sea, con Personalidad Jurídica y RUT pueden participar a proyectos de Fondos Concursables, ya sea a nivel municipal, regional u otros.

En las situaciones catastróficas ¿sabes a qué registros o estadísticas las autoridades recurren? Al registro de las Juntas de Vecinos ya que contienen los datos más actualizados. ¿Sabes a qué entidades rinden sus Cuentas Públicas, los Organismos Fiscales o Gubernamentales? A las entidades sociales, especialmente Juntas de Vecinos.

Entonces otra de las motivaciones que tengo para escribir sobre esta temática es intentar revertir el mito que dice que las Juntas de Vecinos carecen de seriedad y más bien funcionan como un club donde las personas se reúnen en torno a un asado u “oncecita” para “pasarlo bien”. Muy por el contrario, los dirigentes sociales son muy profesionales, además de estar dispuestos a trabajar sin recibir una remuneración, deben tener formación liderazgo, capacidades comunicacionales y hasta computación.

*Este artículo se enmarca en el Proyecto Blogueros Mayores 2.0, financiado por Tena Chile. Conoce la marca aquí

Soy una porteña de corazón que ha tenido la oportunidad de conocer varias culturas y haber vivido en un maravilloso país tropical. Dedicada a trabajar con personas de diferentes edades en el área de la educación, actualmente he orientado mi actuar en el quehacer comunitario, estimulando la creación de organizaciones vecinales y proyectos sociales para el bien común. Hoy por hoy estoy entrando en el Mundo de las redes sociales, donde cada día voy descubriendo nuevas instancias en el plano del conocimiento e interacción con bellas personas.

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