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Mucho más que solo agua

El 70% de nuestro cuerpo es agua, o sea solo un tercio está constituido por otras sustancias, como proteínas y grasas. En general, las mujeres poseen menos agua que los hombres por razones genéticas.
Solo necesitamos que disminuya la cantidad de agua del cuerpo en 1 a 2 litros (2 a 3%) para que produzcan disturbios a nivel de nuestra salud. Imagine las dolencias y enfermedades crónicas que sufren las personas que con el envejecimiento llegan a pierden hasta 15% de su agua corporal (más o menos 6 litros).
Cada órgano tiene una cantidad necesaria de agua para que sus células funcionen bien. Las células de la piel y de otros órganos internos usan 66% del agua del cuerpo y son las que primero pierden de este líquido esencial y con la deshidratación disminuyen su capacidad para producir lo que cada órgano aporta al funcionamiento de nuestro cuerpo.
Un estudio confirma, que independiente de la edad, quien estás bien hidratado mantendrá una piel lisa, tanto así que las personas que participaron en este estudio parecían haberse hecho una cirugía estética después de 2 a 3 meses de rehidratación. Si la piel mejora, sin duda los órganos internos también mejorarán después de una adecuada rehidratación.
Por tanto, precisamos tomar agua y ningún otro líquido puede sustituirla. Aunque un buen té o sopa contribuyen a disminuir la deshidratación, no tienen las propiedades ideales de una buena agua para reintroducirla en nuestras células, que son las que más han perdido agua.
Casi todos los líquidos industrializados o procesados, son nocivos para nuestra salud, inclusive los jugos de frutas. La fructosa de la fruta hace mal si no es ingerida con las fibras que la acompañan. Las bebidas que son más ácidas o tiene más ingredientes tóxicos, como los endulzantes, son las peores. Por ejemplo, para contrarrestar el efecto acidificante de 1 vaso de bebida cola, necesitamos beber 32 vasos de una buena agua. Los endulzantes, aumentan el apetito por los carbohidratos, engordándonos.
Estas son las principales dolencias, enfermedades o dificultades que, según diversos estudios, sufren las personas deshidratadas:
Pierden inmunidad, facilitando la proliferación de microorganismos infecciosos.
Disminuyen en su capacidad de memoria o aumentan las dificultades de aprendizaje.
Es una causa importante de migrañas o jaquecas.
Crece el riesgo de tener accidente vascular cerebral, infarto al corazón o problemas coronarios.
Tienen pérdidas de minerales, afectando el metabolismo o absorción de los nutrientes.
Aumentan su producción de histaminas facilitando las alergias, el asma, la sensibilidad al dolor (cerebral, articulaciones o dolores musculares).
Las histaminas también aumentan el cortisol, empeorando la resistencia a la insulina (diabetes). Además de disminuir la serotonina produciendo estados de depresión o tristeza, cuya disminución también afectan el sueño, al provocar la disminución de producción de melatonina.
Facilitan la constipación y problemas asociados, como gases, toxinas, problemas de colon, etc.
Disminuyen la capacidad del cuerpo de eliminar toxinas, perjudicando la salud de diversas formas.
Produce algunos otros problemas, que han sido detectados. Por ejemplo, que reduce la producción de ácido clorhídrico en el estómago, presentándose reflujos después de comer. Tampoco es raro, que los dolores en la columna lumbar sean producto de deshidratación y que también esté relacionada con el aumento de presión arterial.
Es causa de las nauseas matinales, que afectan principalmente a las mujeres embarazada.
Promueve el síndrome de déficit de atención o de hiperactividad.
Con la rehidratación pueden ser minimizadas o revertidas casi todas las dolencias mencionadas arriba y otras, además de mejorar la energía del cuerpo, disminuir el cansancio y prevenir el glaucoma.
Es simple verificar. Es solo tomar agua de forma adecuada y ver los resultados en pocas semanas.
Según el médico nutriólogo Lair Ribeiro el mejor antihistamínico es el agua. Una persona con crisis de asma, que pueda tomar 2 vasos de agua, tal vez no necesite ir a urgencias.
Un efecto muy importante para las personas mayores es que con una buena hidratación los dolores crónicos desaparecerían o se minimizarían, evitando que las personas tengan que seguir consumiendo analgésicos, que los estaba volviendo candidatos seguros a tener un problema renal, diálisis y/o trasplante de riñones.
A estas alturas seguro se estarán preguntando ¿cómo podemos rehidratar el cuerpo de manera adecuada?
1) El tipo de agua es muy importante.
El agua ideal para ingerir no debe tener contaminaciones, debe poseer minerales, ser alcalina, tener buena conductividad, ser antioxidante y tener baja tensión superficial para poder subir por capilaridad. Normalmente estas son las características de un agua de mina o de vertiente que no está contaminada. Pero, muy pocos tienen la posibilidad de tener acceso estas aguas.
Quien tiene recursos, puede comprarse un filtro que consigue todas estas características o varias de ellas.
Ahora presentaremos alternativas para mejorar las características del agua potable, las cuales nos permiten acercarnos a un agua de mejor calidad para consumir a todos aquellos que no tenemos dinero para comprar un filtro. Un agua mucho más efectiva para hidratarse que la que habitualmente se bebe.
a) Alcalinización del agua.
Un cuerpo ácido es normalmente un cuerpo enfermo y uno sano, alcalino. Por eso la recomendación es consumir un agua preferencialmente alcalina. Como también ingerir, lo más posible, alimentos alcalinizantes y principalmente hortalizas, porque contienen el agua ideal para rehidratar las células.
Un método fácil de alcalinizar un poco el agua es hervirla por 5 minutos o más. Pero, si queremos tener un agua más alcalina podemos introducir en ella sustancias alcalinizantes. Entre estas sustancias está el limón, el bicarbonato+limón, el vinagre de manzana y los pepinos, dejando en reposo algunas horas.
Para medir la acidez y alcalinidad se usa un índice llamado pH. Sus valores van de 1 a 14. El valor 1 indica que un líquido es muy ácido. El valor 7 indica que es neutro (ni ácido, ni alcalino) y 14 que es muy alcalino. Un líquido que tiene un pH menor de 7 es ácido y mayor de 7, alcalino.
Se venden unas tiras de papel que miden el pH. Dependiendo del color que adquiera después de algunos segundos, al sumergir esta tira en el líquido (sea agua, saliva u orina) podremos saber si es ácida o alcalina.
La sangre es ligeramente alcalina su pH de 7,35 para 7,45 por eso se debe usar un agua de pH mayor de 7,5. Si fuera menor que este valor, el cuerpo busca minerales principalmente de los huesos para compensar la acidez, causando osteoporosis o deficiencias en el trabajo de las células del cuerpo.
El oxigeno en la sangre aumenta mucho con pequeños aumentos de la alcalinidad, mejorando el funcionamiento de las células de los diferentes órganos, por eso se debe tomar agua con la mejor alcalinidad posible. Se recomienda que tenga pH 9 a 10. No debe beberse agua con pH mayor a 10.
b) Mineralización del agua.
La sangre tiene una proporción de minerales similar a la sal integral marina o de cordillera (de los Andes o del Himalaya). Entonces la adición de la sal integral al agua, que habíamos hervido y dejamos resfriar, provee casi todos los minerales que el cuerpo necesita.
La sal integral a adicionar por cada litro de agua es media cucharita de café (menor que la de té).
Así tendríamos para beber un agua alcalina y mineralizada, que nos facilitara la rehidratación alcanzando mayor bienestar y más salud. El Dr. Lair Ribeiro, que es cardiólogo además de nutriólogo, afirma que es un mito de que la sal aumenta significativamente la presión arterial. Los estudios que se hicieron fue con sal corriente, que contiene apenas cloruro de sodio y el aumento de presión arterial encontrado llegó apenas a 5%. Por ejemplo, si la presión sistólica era 12, aumentó después de ingerir sal común hasta 12,6. Ahora, usando sal integral esta presión podría hasta disminuir, debido a su contenido en magnesio y de otros minerales.
El cuerpo necesita sal integral. Claro que un exceso, como todos los excesos, no son nunca recomendable. Usando sal común ingerimos los residuos tóxicos de su proceso de blanqueamiento.
c) Otras mejoras que podemos dar al agua
No vamos a explicar detalladamente el fundamento de estas técnicas, porque lo importante es hacer cosas prácticas y simples que puedan aumentar la absorción del agua por las células.
Las moléculas de un agua que ha estado en reposo por mucho tiempo comienzan a unirse en racimos y hay que volver a soltar las moléculas para que sea más leve y penetre con más facilidad en las células. Para eso, antes de beber se agita el agua dentro de una botella en posición vertical y después horizontal. Funciona mejor si lo hacemos sin estrés o rabia. Puede confiar, esto está científicamente probado.
Otra cosa que mejora las propiedades del agua es colocarla en un jarro o botella de vidrio transparente y preferencialmente color azul oscuro, para que absorban más rayos ultravioletas, al colocarla más de 1 hora al sol .
Otra forma de mejorar el efecto benéfico del agua es colocar imanes externos al recipiente de agua durante 12-24 horas, un abajo o dos a los lados. Para esto puede usar los imanes de los altoparlantes de una radio en desuso.
La literatura está llena de estudios sobre agua estructurada, ionizada, ozonizada, etc., porque agua es más que agua. Existen clínicas en el Japón que curan enfermedades sólo usando agua, y hay muchos doctores o científicos que han dedicado su vida a estudiar el agua, sus cambios y poderes fisiológicos.
2) Cantidad de agua a beber
La cantidad de agua recomendada es de 6 vasos al día sin considerar sopas, té o jugos. Se recomienda no ingerir ningún tipo de refrigerantes por ser acidificantes. El Dr. Lair Ribeiro dice que quien quiere a sus hijos (o nietos) no lleva refrigerantes para casa, ni facilita para que los tomen.
Con la edad disminuye la sensación de sed, por lo que se debe comenzar a tomar agua en horarios programados. Si acostumbra a olvidarse de tomar agua, la recomendación es tomar más cantidad en el momento de beber (de 2 a 3 vasos). Otro fenómeno que se produce con la edad es que se confunde hambre con sed, bastando tomar agua para pasar las ganas de comer.
Notas finales:
El agua destilada o aquellas de filtros de osmosis reversas son aguas sin minerales que se deben beber corto tiempo, apenas durante procesos de desintoxicación (Detox).
No tomar agua ni otros líquidos con las comidas. Sólo tomar hasta 20 minutos antes de comer y 2 horas después. Si acostumbra a tener reflujos al comer, beba 30 minutos antes un medio vaso de agua con una cuchara de té de vinagre de manzana para estimular la producción de ácido clorhídrico.
La sal integral tiene 80 minerales que el cuerpo usa con composición similar a los minerales de la sangre de una persona bien alimentada. Cuidar suplementar macro-minerales, en especial, magnesio.
En países desarrollados han eliminado la colocación de flúor en el agua y pastas de dientes, por hacer mal a la salud y estar demostrado que realmente tienen poco efectos en proteger los dientes contra caries, pudiendo hasta mancharlos. El flúor es cancerígeno, produce envejecimiento prematuro, daña el cerebro y favorece el aparecimiento de osteosarcomas. Hervir el agua elimina el 60% del flúor. Canadá y muchos países europeos han prohibido el flúor del agua. Noruega nunca lo permitió.
Sabiendo cómo y tomando agua se puede abandonar remedios, ser biológicamente más jóvenes, por tanto, tener una vida más larga y mejor.
¡¿Qué espera para comenzar a hacerlo para hacerlo?! ¡Chin – Chin Salud!

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