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Las mujeres mayores también están a la vanguardia de los cambios

Hoy en el año 2018, en pleno siglo XXI, estamos viviendo una etapa en la historia de la humanidad que nos lleva a reflexionar acerca de cómo vamos caminado hacia un nuevo estado de madurez propio del cambio, acerca del avance de una especie que está en continuo progreso y acerca de cómo en cada etapa del crecimiento, existen crisis que nos desafían a adaptarnos a nuevas realidades.

Todos nos estamos dando cuenta que en este bellísimo momento del camino hacia el progreso, las mujeres  estamos  siendo protagonistas.

Quienes estamos viviendo hoy nuestra adultez mayor (otra gran fase de nuestras vidas que tal vez llegó rápidamente, casi sin darnos cuenta), llevamos siempre con nosotras, los múltiples papeles que hemos desempeñado como mujeres a lo largo de nuestra vida: estudiantes, madres, compañeras, trabajadoras, entre otros tantos roles. Todas estas experiencias y conocimientos están aquí acompañándonos en esta etapa tan desafiante para nosotras mismas y para la sociedad que nos acoge.

Como es una realidad que se ha establecido, es necesario que se construyan varias condiciones  que permitan pasar de un estado a otro de bienestar y felicidad, mirar esta nueva etapa, no como un desafío agobiante sino como un sendero nuevo donde transitar y refrescar esta visión con optimismo en  cada paso diferente que damos. En esta aventura del cambio, fuimos muchas las que ya lo iniciamos y queremos contagiar como promotoras de una transformación, en esta etapa de madurez de la humanidad.

Me atrevo a decir y destacar que nos sentimos igualmente agradadas, contentas y satisfechas de lo que hemos aportado: experiencias vividas y experiencias aún por vivir… porque somos fuertes, decididas, comprometidas, audaces y todavía contamos con las capacidades para seguir desarrollándonos. La madurez que estamos viviendo es una nueva etapa y nuestra dimensión física aún nos permite seguir creciendo, siendo un manantial que fluye con nuevos y variados aportes para una sociedad en permanente construcción.

Los seres humanos somos frutos de la cooperación para la conservación, no de la lucha por la supervivencia: bioevolutivamente somos, porque amamos.

(Humberto Maturana, biólogo chileno)

Entonces, esta es la etapa de la esperanza de vida, incluye retos y desafíos, desde la política, los servicios de salud pública… ya que la calidad vida y el envejecimiento saludable de la población dependerá de la forma en que se aborden estos desafíos.

Si queremos intentar una convivencia basada en el respeto, en la colaboración, en la conciencia ecológica y en la responsabilidad social, el camino para lograrla, es la democracia participativa. Entonces, es tarea de todos. Ya no podemos actuar como seres individuales. Querámoslo o no, debemos entender que somos interdependientes, es decir, como individuos dependeremos unos de otros para lograr construir un nuevo paradigma de vida donde todos hayamos sido convocados.

Para llegar a esto también debemos reforzar y desarrollar el amor y la paz. El amor es la emoción que fundamenta lo social. Los grandes valores los ideales de la justicia, paz y armonía, han nacido del amor.

Somos partícipes activos y protagonistas de una sociedad “para todas las edades”, entonces necesitamos construir un marco conceptual diferente, en donde las mujeres mayores no seamos más las marginadas del asunto y todas tengamos las oportunidades para ser felices.


 

Un homenaje a todas las mujeres ¡A ti mujer luchadora!

 

Mujer trabajadora , rebelde y soñadora

Llena de defecto y grandes virtudes

Llena de amor y comprensión

Llena de coherencia y firma convicción

De un profundo compromiso

Mujer que luchas a diario

 Que no concibes la realidad como la vives

Que estás inconforme con la injusticia

Y buscas para los tuyos  futuro de vida digna

Mujer que con tu sonrisa y tu firmeza

Construyes caminos de equidad

Caminos de igualdad

Caminos de justicia

Y caminos de paz

A ti mujer valerosa y consciente

Mujer que con tus palabras fuertes

Logras  que el mundo se despierte

Gracias mujer por ser  consecuente

Por pelear por lo que crees coherente

Por luchar por lo que  amas así a la gente le cueste

Por luchar por la transformación

de un sistema  diferente.

(Jorge Acuña)

 

*Este artículo es parte del Proyecto “Envejecer como mujer: reflexiones de blogueras mayores” financiado por el Ministerio Secretaría General de Gobierno a través del Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social 2018.

  

Mi nombre es Graciela y me dicen Chely. Soy profesora de Educación Básica. Puntarenense de corazón. Me encantan los niños, conocer cosas nuevas y enfrentar los desafíos. Mafalda es mi ídola preferida. Admiro a los pueblos indígenas. Conversadora, solidaria, resiliente y empática. Siempre dispuesta a apoyar a los “invisibles sin voz”. Me encanta la música y la lectura y estoy profundamente enamorada de la vida. Y estoy contenta de conocer a “La Viejóloga” que es “fuera de serie”.

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