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La importancia de la inclusión digital en la adultez mayor

Al escribir el título de este artículo no puedo dejar de evocar la imagen de una pintura del famoso pintor Münch llamada “El grito”, pues es el sentir que deseo expresar.

De un tiempo a esta parte las tecnologías avanzan con una velocidad insospechada, casi que las siento como esos trenes de alta velocidad europeos llamados TGV; un tren impresionante y espectacular frente al cual juzgo que probablemente me dejará aislada de la comunicación y el desarrollo, si no llego a subirme.

De allí que creo que es una necesidad imperiosa que las personas mayores se suban a este tren llamado Nuevas TIC’s (Tecnologías de la Información y la Comunicación). Es algo que no ha nacido con nosotros, pero me parece que debemos asimilarlo si no queremos que la vida se nos ponga “cuesta arriba” en la adultez mayor.

Es como ese clásico comercial de una marca de pañuelos de papel tissue que rezaba “no te quedes en el pasado baby”. Si bien la mayor parte de la vida de las personas mayores ha trascurrido “atrás de ellas”, no podemos concebirlos como sujetos que pertenecen al pasado. Muy por el contrario, necesitamos convencer que son personas que pertenecen al presente y, así como antes siempre estuvieron al corriente de cada cambio tecnológico, como la transición de la máquina de escribir al computador o el lavado a mano a la lavadora automática, hoy pueden y deben seguir ejercitando su capacidad adaptativa, incorporando las nuevas soluciones tecnológicas que trae este tren rápido de la era digital.

El manejo de un celular (teléfono móvil o smartphone), un computador (ordenador), algunas veces se torna un desafío para las personas mayores, sobre todo cuando nos han hecho creer que “por nuestra edad” nuestras neuronas ya no conectan tan rápido como antes. Pero con paciencia y esfuerzo, tanto del que enseña, como del que aprende ¡se logra! ¡claro que sí!

Aunque sea lo básico, lo suficiente como para ayudarte. No olvidemos que hoy en día se realizan muchos trámites por Internet, como pagar las cuentas, hacer transferencias de dinero, contribuciones, sacar certificados, comprar y/o comprar productos y servicios, etc., y gran parte de la población ya utiliza este mecanismo para ahorrarse tiempo que puede emplear en otras actividades más significativas y gratificantes, por ejemplo: ahorrase la fila de los bancos para hacer una trasferencia de dinero a un familiar o amigo.

Hoy un celular te puede salvar la vida. Independiente que el aparato se haya creado inicialmente para hablar, hoy en día estos tienen integrados muchísimas herramientas (aplicaciones) y hasta cuenta con un GPS (Sistema de Posicionamiento Global o Global Positioning System en inglés) que hoy en día permite entregar a terceros, información acerca de dónde me encuentro, en caso de siniestro o accidente, por ejemplo.

Hay aplicaciones que hoy te pueden traer las compras a tu hogar, sean medicamentos o compras de supermercado entre otras.

Pensando en una persona mayor “migrante digital”, pues los jóvenes nacieron con estas tecnologías y van a la par con ellas, es de suma importancia integrarlos, acercarlos. Que los hijos que se den el tiempo para enseñar. El otro día, sin ir más lejos, durante un viaje al extranjero, una señora mayor que viajaba conmigo me pidió que por favor le enseñara a sacarse una “selfie” para luego enviarla a sus hijos como una prueba simpática de que había llegado “sin novedad” y feliz a su destino. Yo le pregunté, intentando no ser demasiado intrusa, “¿pero, cómo? ¿su hijo no le ha enseñado?” a lo que ella respondió: “¡No! ¡es que mi hijo me hace todo!”

De este pequeño ejemplo creo que se desprenden dos observaciones que veo que se pueden aplicar a la mayoría de los casos en que los hijos intentan colaborar con la inclusión digital de sus padres mayores: 1) el cariño sobreprotector de los hijos hacia sus padres y 2) el dejarse sobreproteger por los hijos para que ¡ellos lo hagan por mi!

Mi llamado es el siguiente: hijos del mundo, si no tienen tiempo para enseñar a sus padres, busquen alguien que pueda hacerlo. Hay instituciones que trabajan especialmente con personas mayores, impartiendo estos cursos a través de la incorporación de metodologías educativas atingentes a las necesidades educativas de este grupo etario. “Pensar Sin Edad” es una de estas valiosas instituciones.

Papás y mamás mayores, sin miedo, nada es imposible si hay voluntad. En lo personal sé que es de vital importancia subirse a este tren, no hay nada que hacer, o te subes o tienes que asumir el riesgo de quedar aislado en el contexto de un mundo en constantes trasformaciones tecnológicas.

Si manejas Internet, tienes un mundo de posibilidades. Hasta puedes conocer el mundo a través de los vídeos de YouTube sin moverte del sillón de tu casa. Imitemos algunas cosa de los jóvenes que van a la par con las tecnologías y viajan en dicho tren rápido.

Antes de terminar el artículo no puedo de dejar en el tintero otro punto de vista que me llego a través de las redes sociales, el cual señala que las TIC’s nos pueden alejar del mundo cercano a la vez que nos aproxima con aquel que está lejos. Para ilustrar este punto puedo poner como ejemplo el caso de una señora mayor que vivía sola y que le agradaba ir al banco a pagar sus cuentas pues era cliente desde hacía muchos años y conocía a los guardias, porteros, cajeros y demás dependientes de la institución. Entonces para ella, salir a hacer los trámites bancarios era una buena oportunidad para conversar con las personas que conocía. Ella también prefería salir a comprar sus enseres básicos en el entorno de su barrio, pues así se generaba oportunidades para conversar con los dependientes de los negocios o algún vecino que pudiese encontrar en el camino, tejiendo redes de apoyo que, a mi modo de ver, pueden ser igual de salvadoras que el GPS del que hablaba antes.

Pienso que hay que buscar el justo equilibrio. No nos generemos una dependencia a las tecnologías, el nuevo problema de salud mental que hoy por hoy aqueja a miles de jóvenes por todo el mundo y es una de las caras más negativas de esta revolución. En todo caso, creo que no habría que preocuparse de esta amenaza cuando hablamos de inclusión digital en la adultez mayor, pues para las personas mayores las TIC’s serían herramientas que se utilizan con el objetivo de facilitar su vivir, por las razones ya antes mencionadas a modo de ejemplo en este artículo.

Animémonos y subámonos a este tren de alta velocidad, pero en su justa medida ¡Nos hará la vida más llevadera y entretenida!

*Este artículo se enmarca en el Proyecto Blogueros Mayores 2.0, financiado por Tena Chile. Conoce la marca aquí

Pintora en porcelana, oficio me ha puesto en contacto con personas mayores y en ellos he descubierto un mundo de creatividad, paciencia, jovialidad e ingenio, entre otras hermosas virtudes más.

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