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Educación física y gerontología: el caso de Acción Crossfit

Este relato comienza con mi pololo enviándome un video mientras yo iba de camino a mi entrenamiento diario.

Aunque él no trabaje los temas en lo que me he desarrollado profesionalmente, él siempre está pendiente de lo último que aparece sobre personas mayores en los medios de comunicación tradicionales y en las redes sociales. Él y yo tenemos en común nuestro interés por el desarrollo del deporte, la actividad física y el CrossFit (CF), por lo que siempre está atento a nuevas noticias en el área.

No me había enterado de que alguien ya estuviera ofreciendo clases de CF para este grupo etario en Chile, hasta que vi el video de Acción Senior de Acción Crossfit, en Santiago. Y eso que llevan ¡más de un año haciéndolo!

 

Una gerontóloga crossffitera

 

Mi acercamiento al tema se debe a que soy socióloga, he aplicado la gerontología a mi práctica profesional y -a la vez- me he vuelto una seria aficionada al CF.

Esta experiencia me ha permitido comprobar personalmente que practicar CF impacta positivamente en la estructura y capacidad físicas de las personas, así como en la autoestima y sensación de autoeficacia de las mismas, solo por nombrar algunas de las dimensiones que se ven beneficiadas con esta práctica.

Esta peculiar combinación socio-geronto-física que se produce en mí, me ha llevado al convencimiento que la actividad física nunca debiera ser considerada accesoria sino -muy por el contrario- esta juega un rol central en la calidad de vida de todas las personas, durante todo su ciclo vital, incluyendo la adultez mayor.

Hasta antes de ver el video de Acción Senior, con tristeza había observado que -en la mayoría de los casos- mi convicción no era compartida por los profesionales que ofrecen actividad física y deportiva a las personas mayores de mi país.

Entre los colegas de la esquina “bio” del triángulo “bio-psico-social” que compone el campo de la gerontología aplicada, se ha instalado una especie de freno que impide llevar el CF a las personas mayores.

 

Ojo con el sedentarismo entre las personas mayores

 

Si bien son diversas las actividades que usualmente se ofrecen a las pocas personas mayores que muestran interés por ejercitarse (ese 15,8% de ellos que declaró hacerlo, en la última Encuesta Nacional de Hábitos de Actividad Física y Deporte de 2015), todas ellas tienen en común un conservadurismo en el tratamiento del grupo etario, a quienes se los fragiliza en extremo, subestimando sus capacidades.

Aún hoy, las personas encuentran más fácil generalizar y asociar a todas las personas mayores de 60 años con la palabra “deterioro”: de las funciones físicas, cognitivas, sociales, sexuales, etc.

Asociar adultez mayor con deterioro lleva casi automáticamente a la adopción de conductas asistencialistas y paternalistas, las cuales se despliegan en todos los contextos, incluyendo el de la actividad física.

Entonces, proteger de las personas mayores equivale a disminuir su actividad “por si las moscas”, hasta cierto rango que los expertos han definido como “seguro”. Así, a medida que el sujeto envejece, la oferta de actividad física se va haciendo cada vez más plana y poco desafiante.

 

Si la primera regla de oro de la gerontología es la heterogeneidad de envejecimientos posibles ¿por qué

la actividad física para personas mayores se ha creado pensado en un único sujeto frágil?

 

“¡¿Cuándo vamos a atravesar esta barrera?!” decía yo, mientras leía la literatura que había disponible en inglés [1] sobre CF para “viejos” o cuando veía un nuevo video con alguna experiencia extranjera de inclusión intergeneracional al interior de los boxes [2].

En estos productos de difusión las constantes siempre eran: el reconocimiento de capacidades diversas, la escalabilidad de los entrenamientos, el empoderamiento del crossfitero [3], el reforzamiento positivo de cualquier progreso que este consiga y la mejora continua. Por eso sentí tanta emoción cuando me enteré de la primera experiencia nacional, de la mano de Acción Crossfit.

Sin perder más tiempo envié un e-mail para felicitar al equipo y pedirles que por favor me permitieran observar una de sus clases, a lo cual accedieron de inmediato.

He vivido más de 300 clases de CF, pero viajaría a Santiago para ver, exclusivamente, una sola clase…

 

Qué tiene de especial y diferente

 

Luego de saludar a los dueños del lugar y agradecer la oportunidad que me estaban dando, me instalé en mi lugar de observación.

Vi llegar, uno a uno, a los alumnos y alumnas de las 9:30, hasta que alcanzamos las 14 personas.

Más mujeres que hombres, como siempre, simplemente porque son más longevas y movidas que los hombres.

Sus edades iban entre los 50 a 70 años, 71 para ser exactos. Lo sé, porque la acreedora de dicha edad se acercó a mí especialmente para informármelo, con orgullo.

 

La clase de Acción Senior

 

Tiene una estructura idéntica a cualquier clase de CF: un calentamiento, un bloque técnico donde se enseña un movimiento en particular y uno o dos WOD [4]. Las únicas diferencias ostensibles entre esta práctica y otras de CF, está en el enfoque y la pedagogía utilizada.

En gerontología hablamos continuamente de que estamos transitando desde un anticuado enfoque centrado en las carencias o deterioros de las personas mayores, hacia un enfoque centrado en las capacidades que estas tienen y oportunidades que podemos abrir frente a ellas. Si trasladamos esto al rol facilitador/animador que debiera desempeñar un Coach en una clase de CF, como espacio microsocial, el enfoque de capacidades se plasma cuando se intenta hacer sentir al alumno como poseedor de la capacidad suficiente para administrar, de forma autónoma y responsable, su entrenamiento, siendo el WOD tan solo una propuesta frente a la cual el sujeto puede elegir dónde ubicarse.

En otras palabras, el Coach no impone su percepción sobre la persona que tiene al frente, ya que esta podría estar incompleta o sesgada. No se infantiliza y el poder lo tiene cada alumno.

 

La clave está en la metodología

 

El único cambio negativo que se produce en el ámbito de lo cognitivo de las personas que envejecen, es que van requiriendo más tiempo para aprender cosas nuevas.

Si bien es posible observar un enlentecimiento de la memorización de nueva información a causa del envejecimiento, esto no debería ser tomado como un impedimento para el aprendizaje de nuevas habilidades físicas y el desarrollo de esta dimensión en la adultez mayor; incluso cuando se trata de clases de CF, las cuales se caracterizan por ser rápidas e intensas.

Si la metodología de la clase considera este punto y se adapta a estas necesidades, las personas mayores podrán seguir expandiendo sus fronteras físicas hasta el final de sus vidas.

En el contexto de la clase de CF, el Coach ayuda a superar esta barrera en el ámbito del aprendizaje físico, quitándole tensión, ejemplificando haciendo eco del conocimiento que traen los alumnos, reforzando las instrucciones o recomendaciones mediante el parafraseo y nunca asumiendo que el mensaje ha sido entendido sin antes pedir una confirmación de ello, de parte de los alumnos, etc.

 

Gerogogía o gerontología aplicado a la educación física

 

Me di cuenta que la gerogogía o gerontología educativa no se circunscribe únicamente a la formalidad de las aulas de las pocas universidades chilenas que ofrecen actividades educativas para las personas mayores. Las técnicas pedagógicas específicas de esta rama de la gerontología se adaptan con facilidad a una variedad de contextos, incluyendo el box de CF.

La educación es uno de los derechos que la gerontología busca preservar para que las personas mayores. A ellos debemos abrirles todos los espacios posibles que les permitan incorporar nuevos conocimientos y habilidades, sin límites de edad.

La educación y la educación física en la adultez mayor va más allá del “tener” o acumular habilidades, para centrarse en el terreno del “ser”.

La experiencia educativa que se dio en la clase de CF que observé, incentiva que se sucedan transformaciones al interior de los alumnos, quienes, a partir de los conocimientos propios y experiencias basales, pueden construir a “una nueva versión de sí mismos”; más felices, más sanos, más seguros de sí mismos, etc.

 

Referencias

 

[1] Leer The CrossFit Journal “Older, wiser, fitter” (2013), “The senior entertainer” (2015), “Aging, performance and health” (2015) “Fitness: a choice for the ages” (2016), entre otros.

[2] Se le llama box al lugar donde se practica CF.

Respecto a los videos, me refiero a me refiero a aquellos subidos por las redes sociales de la marca CrossFit, el box Viejo Strong, entre otras.

[3] Persona que practica CF.

[4] WOD quiere decir “workout of the day” o “entrenamiento del día”.

Socióloga y Master en Gerontología más conocida en redes sociales como Javiera La Viejóloga. Fundadora y directora de Pensar Sin Edad, influencer en envejecimiento, activista a favor de los derechos de las personas mayores y el derecho de todos a envejecer con calidad de vida.

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